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Lugo Logística – Simplificamos tus operaciones logísticas

Cuando un contenedor llega a Buenos Aires, no siempre conviene nacionalizarlo de inmediato. Según la operación, puede ser más eficiente dejarlo en un depósito fiscal por un tiempo acotado, o trasladarlo a una zona franca sin límite de permanencia. La diferencia entre una opción y otra no es solo un detalle técnico: define cuánto pagás, cuándo lo pagás, y qué margen de maniobra tenés.

Zona franca o depósito fiscal

La diferencia de fondo: tiempo y territorio aduanero

La distinción más importante entre ambos regímenes tiene que ver con el tiempo de permanencia y la condición jurídica de la mercadería.

En un depósito fiscal, la carga ingresa dentro de zona primaria aduanera y tiene un plazo acotado: el ingreso inicial permite una permanencia aproximadamente de hasta 15 días antes de definir su destino (nacionalización, reexportación o traslado a otro régimen). Pasado ese plazo, empiezan a correr costos adicionales.

En una zona franca, la lógica es distinta. Como explicó Juan Carlos Chalde, director de Zonas Francas, a diferencia de un depósito fiscal, los depósitos en zona franca no tienen un límite de tiempo para permanecer allí, y los tributos a la importación (IVA, Ganancias) solo se pagan cuando el importador decide nacionalizar la mercadería. Esa decisión queda en manos de la empresa, no del reloj aduanero.

Desde el punto de vista legal, la diferencia es aún más marcada: las zonas francas se consideran territorio extranjero a efectos comerciales, por lo que la mercadería queda fuera del régimen impositivo nacional mientras permanece allí. Un depósito fiscal, en cambio, sigue dentro del territorio aduanero argentino, solo que con el pago de tributos diferido.

¿Cuál conviene según tu operación?

No hay una respuesta única, pero sí algunos criterios que ayudan a decidir:

Depósito fiscal conviene cuando:
  • Vas a nacionalizar la mercadería en el corto plazo (semanas, no meses)
  • Necesitás definir rápido el destino de la carga
  • Tu operación es de importación directa sin procesos intermedios
Zona franca conviene cuando:
  • Necesitás flexibilidad para nacionalizar de forma gradual, según demanda
  • Tu negocio incluye reexportación, ensamblaje, etiquetado o transformación de la mercadería antes de su destino final
  • Buscás diferir el pago de IVA y Ganancias mientras definís estrategia comercial

Vale aclarar que en una zona franca se permite una gama más amplia de operaciones —producción, transformación, ensamblaje, embalaje, reparación, comercialización— mientras que un depósito aduanero está limitado, en general, a las funciones de almacenamiento.

El panorama en Argentina

La red de ambos regímenes en el país no es pequeña. Según un relevamiento reciente, Argentina cuenta con 152 depósitos fiscales habilitados (datos de ARCA, 2025) y 14 zonas francas operativas, entre ellas General Pico, Zapala, Perico y la subzona de Bahía Blanca, con otras 28 zonas francas potenciales previstas por la Ley 24.331.

El marco normativo que regula ambos esquemas también es robusto: la Ley 22.415 (Código Aduanero), la Ley 24.331 (Zonas Francas), y resoluciones más recientes como la RG ARCA 5664/2025, que actualizan procedimientos.

La decisión no es solo legal, es operativa

Más allá de la normativa, elegir entre zona franca y depósito fiscal tiene un impacto directo en los tiempos y costos de transporte terrestre posteriores. Si tu mercadería va a estar en tránsito hacia un depósito fiscal con plazos ajustados, necesitás que el traslado desde el puerto se coordine sin demoras, porque cada día extra en zona primaria puede generar costos de estadía.

Si en cambio optás por zona franca y planeás nacionalizar en etapas, el transporte terrestre tiene que adaptarse a una lógica de traslados parciales, no de un único movimiento.

En Lugo Logística coordinamos el transporte terrestre de contenedores para importación y exportación entre el Puerto de Buenos Aires, CABA y el Gran Buenos Aires, ajustando cada operación al régimen que tu empresa elija — depósito fiscal o zona franca — para que la decisión normativa no se traduzca en demoras evitables.

¿Tu próxima importación va a depósito fiscal o zona franca? Coordinemos el transporte terrestre antes de que el contenedor llegue a puerto. ¡Escribinos!

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia principal entre zona franca y depósito fiscal? El depósito fiscal tiene un plazo acotado de permanencia (hasta 15 días en el ingreso inicial) y la mercadería sigue dentro del territorio aduanero argentino. La zona franca no tiene límite de tiempo de permanencia y se considera territorio extranjero a efectos comerciales, por lo que los tributos se pagan solo cuando se decide nacionalizar.

¿Puedo nacionalizar mercadería desde una zona franca en cualquier momento? Sí. A diferencia del depósito fiscal, la decisión de nacionalizar y pagar los tributos correspondientes (IVA, Ganancias) queda en manos del importador, sin un plazo que lo obligue.

¿Cuántas zonas francas hay en Argentina? Actualmente hay 14 zonas francas operativas, entre ellas General Pico, Zapala, Perico y la subzona de Bahía Blanca, con otras 28 potenciales habilitadas por la Ley 24.331.

¿El transporte terrestre cambia según el régimen elegido? Sí. Un traslado hacia depósito fiscal suele requerir coordinación rápida por los plazos acotados, mientras que una operación con zona franca puede implicar traslados parciales si la nacionalización se hace en etapas.

¿Qué pasa si me paso del plazo en un depósito fiscal? Empiezan a generarse costos adicionales de almacenaje, por eso es clave tener el transporte terrestre coordinado antes de que venza el plazo inicial.

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